Contratar por intuición puede salir caro: errores frecuentes
Seleccionar talento no es sólo cubrir una vacante, es tomar una decisión que impacta en los resultados, cultura y el crecimiento de tu empresa, es proteger el futuro de tu empresa.
Sin embargo, muchos procesos de selección se siguen gestionando desde la intuición, la urgencia o la confianza personal, sin darse cuenta que están cayendo en sesgos que pueden costarles tiempo, dinero y especialmente, crecimiento.
Comparto contigo los errores más comunes en procesos de selección de mandos medios y directivos:
- Contratar por simpatía: la afinidad personal no es un criterio de selección, es un sesgo. Cuando decides desde la simpatía y generas conexión personal distorsionas la evaluación y dejas de evaluar competencias críticas como liderazgo, capacidad resolutiva, toma de decisiones.
- Cuando el CEO o dueño quiere contratar a un recomendado o con vínculo personal o familiar: las recomendaciones son valiosas, pero cuando no pasan por un proceso riguroso y objetivo pueden generar un equipo desmotivado, dificultades para exigir resultados, obviar algunos requisitos indispensables para el desempeño del puesto.
- Sobrevalorar la experiencia y subestimar la actitud: muchos procesos priorizan el currículum y años de experiencia, y menos por las habilidades personales. Especialmente en empresas en crecimiento, se requieren habilidades como adaptabilidad y gestión del cambio, capacidad de ejecución con recursos limitados, liderazgo inspirador, etc.
- No definir claramente el perfil antes de buscar: el proceso se puede volver subjetivo sin tener claridad en: que perfil encaja en la etapa en la que se encuentra la empresa, que resultados espera en el corto y mediano plazo, que situación va a resolver una vez que se incorpore, etc.
- Entrevistas improvisadas: al no tener metodología ni estructura, dificulta comparar candidatos bajos criterios consistentes y detectar competencias claves para el rol evaluado.
Contratar bien no es coincidencia, es método y profesionalismo.
¿puedes permitirte seguir contratando mal?
No se trata de eliminar la intuición, se trata de complementarla con método y expertise. Algunas claves:
- Definir con precisión el perfil del puesto.
- Estructurar el proceso de entrevistas.
- Evaluar la experiencia, competencias y potencial.
- Incluir criterios objetivos de decisión.
- Separar relaciones personales de decisiones estratégicas.
